La armonía no empieza en los acordes

La primera vez que alguien me dijo que una sola nota ya es un acorde, pensé que me estaban vacilando.

Yo tocaba, estudiaba escalas, acordes… y aun así la armonía me parecía un mueble de IKEA sin instrucciones.

Vamos, que “armonía” me sonaba más a hippie fumándose algo raro que a música: “está en armonía con su ser…” Sí, claro.

Tocaba “bien”, pero no entendía por qué sonaba bien… ni por qué a veces no.

Hasta que entendí esto: cuando tocas una nota, no suena sola. Nunca.

Hay otras notas ahí, revoloteando alrededor aunque no las veas.

Ese es el giro clave.

Una nota trae consigo otras notas escondidas: la serie armónica.

No es teoría rara ni misticismo. Es física pura.